París (2ª parte): la ida y la vuelta.

El lunes 25 de junio madrugué, bueno a las seis y media, tampoco es que sea tanto. Y tampoco es que haya madrugado precisamente, casi ni dormí esa noche. La mezcla de emoción y de preocupación a partes casi iguales impidieron que tuviera un sueño muy profundo. Me levanté, me hice la cama, me vestí,... Leer más →

Un sueño ¿roto?

He denominado "sueños rotos" a unas cuantas cosillas que quería realizar después de mi deseado y posible trasplante. A pasar este a ser imposible, algunas de esas cosas que pensaba realizar con la patata nueva se volvieron para mi "sueños rotos". Entre ellos, estaba volver a andar en bicicleta. Los que me seguís por las... Leer más →

Los tres tullidos.

Ya os tengo contado en alguna entrada anterior, de la soledad que he sentido en mi juventud mientras me hacía mayor. La soledad de sentir que era la única que tenía una cardiopatía congénita compleja, que en mi época era aún más compleja, y haber sobrevivido a todas las vicisitudes que se presentaron en la... Leer más →

Mis dos bodas.

Os preguntareis porque titulo a esta entradita, mis dos bodas. No, no me he casado dos veces. Fran y yo nos casamos solo una vez hace poco más de un año, el 16 de septiembre de 2016 (16/9/16), y hasta donde yo sé solo me casé con él esa vez. Yo que soy muy fiestera,... Leer más →

El “efecto barrera”.

En la entrada anterior, donde ya hablaba del Camping Playa América, os comentaba el misterioso "efecto barrera" que allí se produce. Nosotros no hemos sido ajenos al mismo. La primera vez que recalamos en ese camping, como ya dije fue accidental. Montamos nuestra tienda familiar, y nos apañamos con una mesita unas sillitas y el... Leer más →

Las asociaciones

Comenzar diciendo que esta es una entrada bien meditada. Meditada en como tratar el asunto, y en si debería publicarla o no. Pero el otro día pasó algo, no a mi, pero si a alguien a quien cada vez respeto y aprecio más, que dió el empujón final para que sí escribiese sobre este tema... Leer más →

La primera vez que ví la nieve.

La primera vez que vi la nieve era una niña, y ha sido por los años ochenta, posiblemente en 1987, ya que cayó una gran nevada en toda Galicia aquel año, incluso a nivel del mar. Tenía yo diez años. En aquel momento aún vivíamos en una aldeita del ayuntamiento de Rianxo, un pueblo costero... Leer más →

Quedada CC adultos 2018

La verdad es que mi inquietud por conocer otras personas con cardiopatía congénita, y sobretodo si fuesen fontan, viene de lejos, de la juventud, cuando tenía ya la veintena. Sabes, porque te lo dice tu madre (ya de mayor claro) y porque comienzas a investigar, y leer, que cuando a ti te operaron, la mayoría... Leer más →

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