La jornada.

Cuidando de tú corazón. II jornada de encuentro y humanización entre cirujanos cardíacos infantiles, pacientes y familiares. 1ª parte.

Cuando comencé a escribir esta entrada, me dí cuenta que en mi mente se enmarañaba todo lo que quería contar de lo que allí pasó, con todas las emociones que tales hechos me habían producido, incluso antes y después de la propio sábado. Por lo cual, he decidido dividirla en dos partes que publicaré casi simultáneamente. Esta primera, que será la que explique el evento del sábado en sí, aunque también haré pequeños comentarios personales. La siguiente, será la más emocional, o sentimental, o… de todo lo que conllevó la asistencia a dicha jornada.

La jornada se dividió en varias secciones de pequeñas ponencias (a veces muy pequeñas para mi propio gusto), y tres encuentros en pequeños grupos, a los que estábamos preasignados por un número. A mi me tocó el 4.

Comenzaré desgranado la jornada según el programa previsto. Siguiendo su estructura, iré dando algunas de mis impresiones y/o emociones que se fueron produciendo en cada momento. Espero no dejarme nada fuera, y llegar a comunicar todo lo que este día llegó a ser para mí.

Como sigo abrumada con tanta información y emoción, los recuerdos a veces son muy vagos, por lo que todo lo que aquí pueda escribir, siempre va a poder tener factores de error.

La presentación de la jornada la realizaron varias personas como suele ser en este tipo de eventos. Ni por asomo recuerdo los que allí sentados estaban.

Y USTED…QUE VENDE. REFLEXIÓN INICIAL. GRANDES Y PEQUEÑOS

Intervención de Carmen Sara Floriano. Yo diría que es una “cuentacuentos”, por lo menos en esta ocasión. En esta primera intervención interpretó un cuento, que si no recuerdo mal se titulaba “El Taller de Sueños”. En ese momento aún estaban las niñas y niños en el auditorio. Una vez terminado el cuento, los infantes se fueron a la guardería.

Comentar que de Carmen Sara Floriano junto con Ana Monescillo realizaron un álbum infantil con el título “Y usted… ¿qué vende?”, editado por la ONG Seguir caminando. Este ha sido repartido en algunas de las mochilas que entregaron en la jornada. En la mía no me tocó.

H. VIDA PERINATAL. EL COMIENZO…

1º Intervención. Raúl Sánchez (cirujano cardíaco): ¿Por qué estamos aquí los cirujanos?

Una buena pregunta sin duda.

Tomó la palabra con un micrófono en formato speech (se nota que están acostumbrados ha hablar en público). Dijo cosas tan interesantes como que para hablar de las personas, de los pacientes, … tenían que hablar de ellos mismos. Buena reflexión, porque a veces, aunque no lo parezca, ellos y ellas también son personas.

En mis anotaciones de su actuación hay frases como “en la universidad no enseñan emociones”, “cuando operamos se forma un vínculo sagrado con el paciente” o “los cirujanos donde más felices son es en un quirófano”.

Personalmente, quizás la que más me impresionó ha sido en aquellas en la que hablaba cuando se abre la Aorta. Cuando abren la Aorta para que el corazón vuelva a latir y, si este comienza a latir de nuevo la sensación es ‘bonita`. En el caso contrario, en el que no vuelve a latir, está el apoyo del equipo, y la frase reconfortante de cuando alguien dice “yo no haría nada distinto”.

2ª Intervención. Pilar Harguindey y Joâo Monteiro (madre y padre de niña con CC): Sensaciones durante el embarazo. Esperando el momento de la cirugía.

Contaron su experiencia personal desde el momento en que le detectaron ya en el embarazo hasta la actualidad, donde su hija con cardiopatía congénita cuenta con dos meses.

3ª Intervención. María García Amandi (adulta con CC): Ser médica con una cardiopatía congénita operada de pequeña.

Es también una experiencia personal. Creo recordar que tiene 29 años, y ha sido intervenida en el año 1996 (no recuerdo el diagnóstico) y venía desde León. Actualmente está en el último año de residencia de medicina familiar.

Tal como contó ella lo de su intervención, yo ya noté esa diferencia de humanización que querían destacar en la jornada, con las historias que compartimos muchos adultas y adultos intervenidos con anterioridad. No quiero decir con esto que los profesionales, sobretodo la parte más médica fueran inhumanos, pero el trato era algo, por no decir, bastante menos empático y comprometido emocionalmente hablando.

PRIMER ENCUENTRO DE PEQUEÑOS GRUPOS.

Como ya he comentado estaba designada en el grupo 4. En este primer encuentro participaban Adelina Pellicer (jefa del servicio de neonatología) y Carlos Labrandero (cardiólogo pediátrico): Corazón Univentricular.

No encuentro relación entre el tema que pone en el programa de la jornada y de lo que allí se habló. De cierta forma ellos, querían dar a conocer como funciona la unidad de neonatología.

Pocas anotaciones cogí porque era bastante participativa y dinámica. De las cosas que se han dicho, es que a veces el fin de este servicio no es curar, sino que su prioridad básica es cuidar, y no solo cuidar al paciente, sino englobar en ese cuidado a sus progenitores, a la familia. “En la actualidad el cuidado ya es de otra forma. Desde la fase perinatal (se entiende en cardiopatías congénitas detectadas precozmente en el embarazo) se implica en el cuidado a los padres y todos los profesionales neonatales”.

En este pequeño grupo se me invitó a dar opinión, lo cual hice, aunque he de confesar que no me acuerdo muy bien lo que dije. No recuerdo nada de lo que dije.

PAUSA CAFÉ

Estas pausas estaban concebidas para poder charlar en pequeños grupos e interaccionar. En esta primera logramos ponernos cara el resto de las personas del grupo que tenemos en Facebook y sabíamos que iríamos. Aparte, se charlaba de forma muy informal con médicos o padres, o que te buscaran otras personas que se interesaban por ti. Como estas pequeñas pausa son más emocionales, hablaré más de ellas en la otra entrada.

VIDAS QUE CAMBIAN

1ª Intervención. Julia Hernández Guillermo (adulta con CC): Comerse la vida con un Fallot.

Tal como pone en el título de su participación su diagnóstico es una Tetralogía de Fallot, y si no recuerdo mal (que puede ser) tiene 19 años. Lo que venía a contar esta chiquilla que no existen más límites que los que te pongas tu mismo. Le encanta la nieve y todos los fines de semana se va con su padre a hacer Snowboard a Sierra Nevada. Aunque quizás eso no es lo más destacable, sino que realizó este deporte en competición, y ganó medallas, y jamás se puso límites.

Cuando lo contó me trajo un bonito recuerdo de cuando yo fui a Sierra Nevada, pero eso en otra historia.

En esta intervención, presentada por el Dr. Aroca, él mismo dijo un par de cosas interesantes. “Que no se nos limite, que nosotros nos pondremos las limitaciones” o “hay que tratar cada cardiopatía de manera individual”. Anoté estas dos frases porque estoy muy de acuerdo. Son dos afirmaciones que llevo en mi mochila cuando hablo con familiares de niñas y niños con CC.

2ª Intervención. Daniel Belver (Padre de Noah y miembro de APACI): Cuando tienes que confiar lo que más quieres.

Este padre, que estaba sentado a dos sillas de mí, vino a contar su experiencia personal como padre. Al mismo tiempo que dio algún que otro consejo muy interesante, como nunca buscar en internet. Creo que esto es el consejo que la mayoría incumplimos, y que es el mayor error que podemos cometer en la actualidad en esta sociedad tan tecnológica. Buscan información, a veces sin filtro, en sitios poco recomendables. NO BUSCAR EN INTERNET. Si queréis información, preguntar al profesional adecuado.

Otra de las cosas que aporto Daniel, es que los médicos sean transparentes. Lo cual ayuda mucho a crear un vínculo entre ambas partes que aporta seguridad, en este caso, de que sus hijos e hijas están en muy buenas manos. En ese momento es lo que más le importa a los padres y madres.

Relacionado con lo anterior, que el equipo de profesionales sea un buen equipo. En este caso, como todo provenía del Hospital La Paz (y Ramón y Cajal que poco nombraban), todos presumían del gran equipo que este tiene. No lo dudo, sé de su calidad.

Otro elemento importante que destacó, ha sido lo importante que es una red de apoyo para que te puedas centrar en tu hijo, p.e. los pisos donde te puedes alojar mientras tu este está hospitalizado. Ya os digo que eso es un gran avance. En mi época mi madre no disponía de tales recursos, así ya fuera de no tener ningún apoyo emocional con padres y madres que están en situaciones similares a la tuya fuera del hospital, el gasto económico es alto. Mi madre tenía que pagar una pensión (lo más barato que se podía) para estar conmigo los períodos más o menos largos en los que estaba ingresada, y a veces usada solo para ducharse.

Pero si algo me llegó adentro, ha sido la frase final de su intervención. “Hay gente en la esta sociedad que se piensan héroes, y aquí está esta gente salvando vidas”. Daniel, si llegas a leer esto, como ya te dije cuando te atraqué en una de las pausas, ¡cúanta verdad en tu frase!

3ª Intervención. Luz Polo (cirujana cardíaca): ¿Qué sentimos los cirujanos cardíacos infantiles?

En su intervención detrás del atril comenzó a desgranar porque personalmente fue tomando la decisión de ser cirujana cardíaca infantil.

1. Me gustan las emociones fuertes. No está mal, algunas personas les basta con tirarse de un paracaídas pero si aprovechas eso para dedicarte a una profesión que salva vidas, bienvenida sea.

2. Me gustan las CC porque puedes tratar y atender a pacientes de cualquier edad. Eso comienza a ser una realidad, y con el tiempo y los grandes porcentajes de éxito que van en aumento exponencial (es mi impresión) la variedad aumentará también, y yo estoy deseando que existan más profesionales que se dediquen a las CC, sin tener que recurrir en muchos casos a servicios pediátricos. En mi caso ya no es así, pero aún hay casos de personas adultas y muy adultas que se codean en salas de espera pediátricas y donde te preguntan cuando llegas dónde esta el niña. ¡La niña soy yo!

3. Hay una gran diversidad de patologías. Muchos dicen que en la variedad está el gusto, aquí puedo suponer que en la variedad está el reto (interpretación personal).

4. Disfrutas de ver crecer a tus pacientes. Sin duda eso tiene que ser un inmenso placer. Saber que gracias a tu saber y a tus manos puedes cambiar vidas, mejorarlas y que esa personas, a veces pequeñas personas puedan llegar a ser personas grandes e incluso ser grandes personas en sus vidas.

5. El trabajo (en equipo) con otros especialistas. Esta es una máxima que sale en toda la jornada. Lo que la Dra. Polo destacó en ese equipo es la toma de decisiones, lo importante que es. No seré yo la que explique aquí como realizan ese trabajo tan importante el equipo de profesional, pero siempre es una toma de decisiones en equipo, haya más o menos desacuerdos entre distintos profesionales. Lo que sí harán es tomar la decisión más adecuada pensando siempre en el paciente.

Para terminar, también lo haré con una frase que ella misma se apropió de otro médico que no recuerdo el nombre, pero sin duda es muy apropiada: “Unos días (mayoría) te sientes como Spiderman, otras veces como la araña que picó a Peter Parker”.

*En el blog de Cardiopatías Congénitas de la Paz: desde el pálpito, con motivo del 8 de marzo, esta médico hizo una pequeña reseña sobre su vida. Os dejo el enlace por si os interesa. Historias de lucha. La Historia de Luz Polo (8 de Marzo).

4ª Intervención. Ángela Peñalba y Johan Henschke (madre y padre de Bosco): Cuando todo cambió tras el diagnóstico.

Cuentan su historia personal que cuentan de su hijo Bosco, desde que a Ángela le detectaron en el embarazo un diagnóstico hasta que lamentablemente este falleció. Bosco tenía una hipoplasia del ventrículo derecho.

Contaron su historia, muy reciente, de como les cambió la vida tal diagnóstico, de las decisiones que tomaron de venirse desde Australia hasta Madrid, toda la familia (tiene una niña pequeña), y el tiempo de espera y de lucha. Y lo contaron con las emociones a flor de piel, y el auditorio lo escuchó con un inmenso silencio y respecto, y con las emociones a flor de piel,

5ª Intervención. Realizada por Raúl Ramírez (adulto con CC): Situaciones límites. Cuando todo cambia tras la cirugía.

También cuenta su historia personal. Diagnosticado de Tetralogía de Fallot, contó que tuvo una infancia y adolescencia normal, sin ningún tipo de medicación. Como nos pasó a algunas personas, cuando pasamos de pediatría a adultos, tenemos algún que otro problema de comunicación. El suyo básicamente constó en que no le llamaron del servicio de adultos, y como algunos, ante la falta de síntomas no nos preocupamos mucho de nuestra cardiopatía, tenemos la sensación de estar sanos.

Contó que a los 32 años comenzó a sentirse mal, y volvió a ser atendido en el servicio de Cardiopatías Congénitas (servicio muy reciente en hospitales de referencia). Ha sido operado de una válvula, y siguió relatando como todo se fue complicando, aún así, lo estaba contando con esa sonrisa que tenemos nosotros en la cara (me recordaba a mi o alguno de mis amistades con CC cuando contamos nuestras batallitas).

Una cosa que comentó y, quiero destacar, es que cuando entró en el quirófano lo hizo con miedo. Personalmente, opino que las personas adultas entramos con más miedo, o por lo menos somos más conscientes del mismo, porque somos más conscientes de nuestra vida, de lo que podemos perder, e incluso de los que pierden los que se quedan aquí si el final es el más negativo que existe. Por lo menos en mi caso es así.

SEGUNDO ENCUENTRO EN PEQUEÑOS GRUPOS

En este segundo encuentro participaban Juan José Menéndez Suso (médico en UCI pediátrica), Javier Segura (perfusionista) y Miguel Villar (perfusionista): Corazón artificial, ¿cúal es el futuro?

Enseñaron el dispositivo Berlin Heart, como funcionaba y para que servía. Aunque tomé anotaciones de sobre su funcionamiento, no voy a ponerlo aquí. Esto ya es bastante largo y tedioso como para ponerme a explicar máquinas salvavidas de las que no soy nada experta.

Decir, que ellos lo utilizan cuando el corazón del propio paciente no puede más y se necesita más tiempo para que llegue un nuevo corazón a trasplantar. Como dijeron, “es un buen método para comprar tiempo, ya que un trasplante no llega cuando nosotros queremos”.

Posteriormente, hablaron de otro tipo de dispositivos que son más pequeños, que se pueden implantar en el propio corazón y que con una simple batería exterior darían gran autonomía al paciente. En principio, pensado para personas adultas, por más largos períodos temporales e incluso pensar que sean de forma definitiva. Ni que decir que mi mente se abría y comenzó a pensar, sería posible para mí. Alguien preguntó lo mismo que sobrevolaba por mi cabeza, sobre si era posible para una hipoplasia de ventrículo izquierdo con Fontan. En principio la anatomía no lo permitiría (explicación a grandes rasgos), así que de vuelta el alma a los pieses.

A la salida, el médico que explico esa actual imposibilidad, habló un ratito conmigo, me preguntó que tenía y le comenté mi situación, el suficiente tiempo como para quedarme sin comer.

COMIDA DE FRATERNIDAD

Como ya dije anteriormente, estas pausas estaban concebidas para poder charlar en pequeños grupos e interaccionar. En esta ha sido lo único que pude hacer, ya que cuando llegué no quedaba casi nada de comida. Y es que: señora organización, no se puede poner unos minipinchitos (monísimos por lo que pude intuir por los restos) para tanta gente. Muchas personas se pasaron el resto día sin comer nada, solo con agüitas, y considerando que algunas somos personas con CC y además tomamos medicación, malo, malo.

Empieza la tarde, con una pequeña actuación del mago Juan Paños, impresionante y muy entretenido. Aunque en el último truquito yo había visto otra carta, la Reina de Corazones.

LA REALIDAD DE LA CIRUGÍA CARDÍACA Y EL TRASPLANTE

1ª Intervención. María Martín y José Vicente (madre y padre de Carlota): Carlota quiere bailar.

¿Quién a estas alturas no conoce la historia de Carlota? Si alguno no la conoceis, solo teneis que poner en Google “Carlota quiere bailar” y saldrá su historia, y la historia de unos padres que lucharon por su hija, y no solo por ella, sino que también difundieron el importante mensaje de lo importante que es la donación. También podeis leer su intervención en el blog “Desde el Pálpito”: “Carlota quiere bailar”. Testimonio de Pepe y María en nuestras jornadas. Lectura imprescindible. Gracias por vuestra generosidad.  Como en el caso de Bosco, el auditorio, que ya sabía como terminaba su historia, volvió a un silencio absoluto, y el respecto y la empatía se apoderó de todo el auditorio. Por la tarde, también volvieron a recorrer por las mejillas silenciosas lágrimas, por lo menos por las mías.

Solo repetir el mensaje que esta madre y este padre siguen dando; donar, pues la donación salva vidas.

2ª Interrvención. Eduardo Bañuelos y Marina Pelayo (padre y madre de Javier). Cuando la casa se está cayendo y tienes que montar en helicóptero.

También es la experiencia personal con su hijo Javier. En este caso, Javier también tuvo que esperar por un trasplante, que en este caso el resultado ha sido positivo. Aunque tampoco en este caso contaré la historia. Parte de su relato se puede leer en el blog ya anteriormente mencionado, “Desde el pápito”. CUIDANDO DE TU CORAZÓN: La historia de Javier contada por sus padres…

Me gustó mucho como hablaban de tener que plantearse la nueva situación, ya que tenían más hijos, y las historias que les contaban a unos y a otros.

Si hay algo que a veces parece no tenerse en cuenta en estos casos (vistos desde fuera) es que un niño o niña hospitalizado, y más si son de larga duración, son sus hermanos, porque también son hijos a los que tienes que seguir cuidando. Ni que decir tiene si, como en mi caso, el hospital estaba a 600 km de tu casa, factor de la ausencia. Como tienes que organizar para que tus otros hijos estén bien, no solo cuidados y atendidos físicamente sino psicológicamente. Los padres y madres tienen que replantearse toda la situación familiar, a veces, en poco o nada de tiempo, lo que ya aumenta el estrés de por si que se tiene por tener uno hospitalizado (o dos). No voy hablar ahora a fondo de este tema, quizás lo deje para otra ocasión.

TERCER ENCUENTRO EN PEQUEÑOS GRUPOS

Tengo que comenzar por decir, que en este encuentro no estuve en el que me correspondía, que era interesante, pero me interesaba mucho más en el que nos colamos (fuimos varias las personas “traviesas” que lo hicimos).

En este encuentro participaba Martín Ochoa Díaz (abogado) y Ángel Aroca (jefe de servicio): Aspectos legales y cardiopatías congénitas.

El taller era participativo desde el momento en que se dijo que se preguntase al abogado dudas. Las mayores dudas en nuestro colectivo en personas adultas con CC son las mismas, y es debido al caótico mundo de las prestaciones por incapacidad, en primer lugar. No voy entrar en política, pero la concepción de nuestra administración descentralizada, para bien o para mal, hace que en un sitio se valore de una forma y en el sitio vecino de otra completamente distinto.

Lo mismo que pasa con los certificados de discapacidad, así personas que contamos con un mismo diagnóstico y más o menos las mismas limitaciones, el porcentaje de un lugar a otro tenga tiene desviación típica muy alta. No pienso decir en este foro nada más, pero ahí lo dejo para la reflexión.

Otro tema del que se habló, y esto va dirigido más a las madres y padres, es la prestación de la seguridad social para el cuidado del menor a su cargo afectado por cáncer u otra enfermedad grave que se incluye en un listado, entre las que están incluidas varias CC. Ni que decir tiene, que en este tema también había mucha chicha que cortar.

La gran conclusión personal a la que he llegado es: contrata un buen abogado (posiblemente caro) y denuncia.

EXPOSICIÓN DEL VIDEO: PASEOS QUE CURAN…

Este vídeo es presentado por Elena Álvarez (médico en cuidados intensivos pediátricos). Se puede ver en YouTube. Os dejo el enlace. https://www.youtube.com/watch?v=jm9_qRPYXts

Todas la anotaciones que tomé fueron del vídeo así que emplazo a verlo. Solo voy a contar que en la UVI (pues se llamaba así) del Ramón y Cajal donde yo pasé mis postoperatorios, tenía grandes ventanales, por lo cual sí había luz natural. También comentaros, que en la operación del año 90, posiblemente debido a que mi recuperación ha sido más lenta de lo que se esperaba, en un momento dado me prepararon una silla de ruedas con todas la bombas de medicación que tenía y dejaban que mi madre me diese un pequeño paseo por planta. En mi caso, el paseo me duró dos días, ya que a la vuelta siempre tenía unas décimas de fiebre. Sinceramente, no se si era algo habitual que se hacía en caso similares al mío.

VELANDO POR EL CORAZÓN

1ª Intervención. Raquel Cabrera (enfermera) y Álvaro González Rocarfort (cirujano cardíaco): Experiencia del paciente.

Comentaron resumidamente un programa o proyecto que están realizando denominado; Consejo del Paciente. Partieron del concepto más básico “momento de la verdad”, que es un concepto gestado en la gestión de servicio, hasta llegar a como formaron dicho Consejo. Dicho Consejo está formado por dos grupos, uno personal de enfermería y otros de familiares.

Tengo que reconocer, que no me quedó muy claro que objetivo final tiene ni cual es su función. Creo que la brevedad del tiempo del que dispusieron no lograron, o por lo menos yo no logré, entender el por qué y para qué.

2ª Intervención. Charly Colomina (adulto con CC): Entre dos aguas.

A esta altura del día ya pasaba mucho de coger anotaciones, por lo cual, lo único que puedo decir de Charly contó su experiencia personal. Actualmente es estudiante de medicina. Ha sido intervenido con 17 años en el Ramón y Cajal. Pero si algo he de destacar, es que parece ser que es la primera persona autorregulada de Sintrom.

Ante una pregunta que le realizaron después de su speech, explicó como se autorregulaba él mismo el Sintrom. Resumidamente, con una máquina proporcionada por una empresa, se pinchaba y medía el INR. Posteriormente mediante programa de ordenador inseraba el índice y que ya proveía de la dosis semanal. Ante posibles datos anómalos, es decir, INR alto o bajo, tenía el soporte de un servicio de hematología. Lo que no comentó era el costo económico personal que eso le suponía, aspecto bastante importante.

Ni que decir tiene, que me encantaría poder autorregularme yo el sintrom, o por lo menos en períodos de vacaciones o largos viajes, para no tener que andar programándome la vida para modificando las consultas con mi enfermero y rezar para que el dato no me fastidie los planes. Porque para colmo, antes eventualidades como esa, el sistema sanitario está mal organizado. No voy a ponerme aquí a contar mis penas cada vez que me voy el mes de junio a Nigrán, que por cierto, es en el mismo Galicia en el que vivo.

3ª Intervención. Cristina Peñalba (psicóloga y tía de Bosco): Cuidar al que cuida.

Contó su experiencia personal como tía de Bosco, pero no dejó de lado conceptos de ámbito más profesional para dar a conocer la importancia de dar un apoyo óptimo a los padres en momentos tan críticos, de toma de decisiones, de esperas, de esperanzas, de desesperanza,… de un manojo de sentimientos intenso e incluso extremos a veces. Conceptos como apoyo positivo, escucha activa, dejar espacios propios a los padres, etc. se iban intercalando veladamente en su lectura. Porque como en todos los casos, los que contaron las historias propias más viscerales, tuvieron que leerlas desde el atril.

En este caso, el auditorio se percibía de nuevo un encogido silencio.

¿MERECEN LA PENA ESTOS ENCUENTROS?

Fué un homenaje a Javier Segura, perfusionista que se jubila en un mes y lleva 42 años trabajando. Se le conoce como “el bombero mayor”. Pusieron una presentación de fotos que el Dr. Aroca iba comentando. Había uno de los años 80 impresionante. Después le dieron una cesta con dos globos de números de eses enormes, uno con el número 4 y otro con el 2.

Enorme aplauso que le dimos, fue seguida por una pequeña intervención propia donde contó resumidamente su historia, y lo agradecido que estaba por su trabajo y por los diversos profesionales con los que trabajó a lo largo de su vida.

“TODO VA IR BIEN”. MÚSICA PARA DESPEDIRNOS…

Pequeña actuación musical y de cuentacuentos de Luís Guitarra y Carmen Sara Floriano.

No la pude ver entera, porque el diurético tiene sus cosas, y además el dolor de cabeza debido a las grandes emociones y el calor agobiante del auditorio, hacían mella.

Para finalizar, hubo una pequeña merienda, que tomaría los más personas más hábiles y rápidas, entre ellas yo que seguía sin comer desde el café de media mañana. No me pude quedar mucho ya que tenía que irme a casa. Mi sobrino el menor cumplía un año más, así que tenía que aprovechar para compartir cena con mi familia. Solo me dio tiempo a despedirme de forma fugaz de mis amistades.

Aquí termina la entrada más técnica de la jornada, no sin antes comentar que habrá posibles fallos y errores en nombres y/o hechos, debido a las emociones del día, la falta de notas, y la mala memoria que poseo, por eso, pido perdón ante posibles equívocos.

También añadir que todas las frases que van entrecomillas, asociadas a personas que han intervenido, puede que no sean exactamente literales, ellas hablan más rápido de lo que yo he llegado a escribir. Pido disculpas.

Un latido!

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